Luego del descubrimiento de la penicilina en 1928 se introdujeron una serie de nuevas moléculas con actividad antimicrobiana, entregándonos así nuevas herramientas para el tratamiento de infecciones letales. El siglo XX fue la época de oro de los antibióticos, periodo que lamentablemente duró sólo algunas décadas. Los microorganismos sometidos a la presión selectiva del tratamiento antibiótico comenzaron a generar resistencia y fracasos terapéuticos.
Un siglo más tarde hemos sido testigos de un estancamiento y peor aún, un gran retroceso. El desarrollo de nuevos antibióticos ha visto una creciente desaceleración y la aparición de microorganismos multiresistentes a todo tipo de antibióticos tomó la atención de las autoridades de salud pública a nivel mundial.
La OMS ha declarado a la resistencia antibiótica como una de las principales amenazas para salud del ser humano.
Una de las principales herramientas para disminuir el impacto del fenómeno de resistencia es el buen uso de los antimicrobianos, tanto en el ámbito ambulatorio como hospitalario.
Dado la alta complejidad actual de las terapias antimicrobianas y la relevancia del problema de resistencia, nos ha parecido de gran importancia desarrollar y ofrecer un programa para optimizar el desempeño de los profesionales de la salud que deseen aprender y mejorar sus competencias en relación al buen uso de antimicrobianos. Esperamos poder generar impacto tanto en lo personal, como a nivel institucional, ya sea en el ámbito público como privado.
Objetivo General
El programa está diseñado para mejorar el desempeño del alumno en el manejo integral de la terapia antimicrobiana, y en el perfeccionamiento de su destreza para la resolución de patologías de consulta frecuente a nivel ambulatorio y hospitalizado. También pretende entregar herramientas de juicio para el uso adecuado y seguro de antimicrobianos y la gestión de este recurso para los profesionales que desempeñan cargos afines a gestión, PROA, IAAS o epidemiología.
Objetivos Específicos
Profesionales de la salud tanto en el sector público como privado, de Chile y Latinoamérica, tales como: médicos generales, internistas y pediatras, químicos farmacéuticos tanto asistenciales como clínicos, que trabajan en programas de optimización de antimicrobianos, epidemiología clínica, manejo de control de infecciones, farmacología clínica o laboratorio clínico y/o de microbiología.